| Un estudio topográfico
revela que el 82,7% de BCN es apto para la bici.
Carles Cols. •
El informe solamente excluye los recorridos en los que no se puede ir
cómodamente a 15 km/h
• El análisis destaca que más de la mitad de todos
los trayectos tienen pendientes inferiores al 2%
Un 82,7% de la superficie urbana de Barcelona, pese a su irregular topografía,
es apta para ir en bicicleta. Es la conclusión del detallado
estudio clinométrico (una especialidad que analiza los desniveles
del terreno) realizado por la Agencia Local de Ecología Urbana
sobre 1.163 kilómetros de calles de la ciudad.
El informe, así, echa por tierra la creencia de que Barcelona
no está hecha para los ciclistas. No obstante, se trata sólo
de un análisis teórico. Sacar provecho de la bicicleta
como medio de transporte alternativo es, básicamente, una decisión
política, y en este sentido Barcelona está en un momento
crucial, pues se disputa en el ayuntamiento una constante pugna entre
partidarios de extender al máximo el carril bici y los defensores
de dejarlo reducido a una política anecdótica.
El análisis clinométrico de la ciudad parte de la premisa
de que un ciclista convencional debe poder mantener cómodamente
una velocidad de 15 kilómetros por hora. En terreno llano, claro,
eso es fácil. La cuestión, sin embargo, es: ¿cuántos
metros puede recorrer sin problemas y a esa velocidad un ciclista en
pendientes del 2%? ¿Y del 4%? ¿Y de más inclinación?
Algunos especialistas sostienen, por ejemplo, que con
pendientes de entre un 2% y un 4% se puede recorrer como máximo
4.000 metros. Otros señalan que una pendiente del 5% se soporta
sólo 80 metros. La mayoría, en cualquier caso, coincide
es que por encima del 8% un carril bici no tendría sentido, salvo
que se tratara de cortas rampas destinadas a sortear desniveles del
terreno.
Es a partir de esos principios que se ha evaluado hasta dónde
podría llegar el carril bici de Barcelona. Los responsables del
estudio han examinado 13.939 tramos de calle, equivalentes a 1.163,8
kilómetros de calzada. Con mayor o menor pendiente, pero siempre
aptos, resultó haber 962,6 kilómetros, de los que, además,
más de la mitad (55,4%) eran ideales casi llanos.
Al final, sólo 201,1 kilómetros de calle tienen pendientes
superiores al 8% y suficientemente largas como para excluirlas de cualquier
proyecto de extensión del carril bici.
Noticia publicada en la página 32 de la
edición de Martes, 22 de abril de 2003 de El Periódico
- edición impresa.
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