COLECTIVOS SOLIDARIOS.
388 entidades altruistas se ocupan de los pobres en BCN
Barcelona está bien surtida en atención a la pobreza,
aunque los medios de que se disponen no siempre sirven para tapar todos
los agujeros. Un total de 388 entidades sin ánimo de lucro trabajan,
en exclusiva o con otros objetivos sociales, para ayudar a los más
pobres de la ciudad.
La inmensa mayoría de estas entidades son de una seriedad incuestionable.
Lo demuestra el hecho de que 352 de ellas (el 90%) "tienen algún
tipo de relación con el ayuntamiento", afirmó la
teniente de alcalde de Bienestar Social, Núria Carrera, convencida
de que la combinación "entre público y privado es
la fórmula idónea para las políticas sociales".
Entre las 388 ONG de lucha contra la pobreza se contabilizan entidades
de tanta reputación como Creu Roja, Cáritas, L'Hora de
Deu, Arrels, el Banc dels Aliments y muchísimas más. Junto
a las grandes hay iniciativas modestas pero muy eficaces, de las que
las parroquias son el ejemplo más evidente.
Tareas distintas.
No todas las entidades realizan las mismas prácticas, aunque
el objetivo sea común. Algunas de ellas gestionan equipamientos:
albergues, residencias de ancianos, centros abiertos, comedores, entre
otros servicios. Otras --mayoritariamente las parroquias-- reparten
ropa o alimentos. Y unas terceras, las grandes, hacen un seguimiento
completo de la persona que ha recabado ayuda.
En cuanto a la clientela, ésta responde a un espectro amplísimo:
inmigrantes con dificultades (Cáritas de la diócesis de
Barcelona atendió a 12.368 extranjeros en el 2001), ancianos
con pensiones que no alcanzan, personas sin techo (unos 260 duermen
regularmente en albergues), parados de larga duración, jóvenes
sin oficio ni formación y madres que viven solas.
Riesgo de exclusión.
A todos ellos les une el riesgo de la exclusión,
de perder el tren de la normalidad social y adentrarse en una dinámica
de difícil retorno. Por eso, las 388 entidades son más
que imprescindibles. Ahora, lo único pendiente es lograr cierta
coordinación en el trabajo, pues no es nada extraño que
una misma persona acuda a distintas entidades en demanda de ayuda.
La concejal Núria Carrera ha anunciado su intención de
poner en funcionamiento un consejo municipal de entidades que gestionen
la pobreza. Podría ser la solución, puesto que, como la
teniente de alcalde reconoció, "abordar
las políticas sociales es imposible sin la alianza de todas las
entidades y la Administración municipal".
Mercè Conesa. Noticia publicada en
la página 26 de la edición de Lunes, 10 de febrero de
2003 de El Periódico - edición impresa.
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