Diccionario de equivalencias
La clave de un folleto de vacaciones está en la fotografía
de la piscina del hotel. Lo que ve es lo que tienen. No hay nada más.
Lo mismo ocurre con las habitaciones, donde la fotografía pretende
asimismo sugerir que queda mucho sitio disponible a la derecha de las
camas gemelas. No lo hay. Cuando el fotógrafo captó la
instantánea lo hizo con la espalda arrimada a la pared, o dentro
del armario si éste no figura en la ilustración.
La toma a vista de pájaro de la playa parece prometedora. La
razón de que sea eso, una panorámica a vista de pájaro,
es que al disparar su cámara desde la azotea el artista eludió
la autopista de cuatro carriles que se domina desde su terraza.
Cien metros en lenguaje «folletesco» pueden significar un
kilómetro en la realidad, y dos minutos casi un cuarto de hora,
pero 50.000 pesetas por catorce días no pueden ser más
que esa suma, sin otra adición que el recargo que quizá
le pidan en concepto de ...
Es interesará tener cuatro nociones de la jerga usual de los
folletos.
Veamos un Diccionario abreviado:
Ambiente cordial. Servicio negligente.
Amueblado con sencillez. Acabados de madera
contrachapada.
Animado. Abarrotado.
Apartado. Metido en un chaflán.
A sólo unos minutos. Autobús
cada media hora.
A tiro de piedra. Accesible sólo
en taxi.
Atmósfera festiva. Estridencias.
Autoservicios. Por ejemplo, autoservicio
de té: no hay servicio de habitaciones. O, también, autoservicio
de secado: no hay lavandería.
Barrio tranquilo. En los suburbios.
Calidad a precios de risa. Lea la letra
pequeña, o esa risa se le helará.
Cocina internacional. Barquitos de melón.
Cóctel de bienvenida. Contra entrega
de un comprobante mal impreso, servicio en la barra de una venenosa
pócima de color verde.
Colorista. Frutas y verduras en el menú.
Complejo de novísima construcción.
Inacabado.
Dos magnificas piscinas. Dos pequeños
estanques, uno de ellos vacío.
En pleno centro de la vida nocturna. Encima
de una discoteca.
En breve será incorporado a los servicios.
Todavía sin hacer.
Equipamientos. Por ejemplo, equipado especialmente
para conferencias: cuartucho en el sótano con proyector de diapositivas.
Estilo buffet. Colas.
Extensamente renovado. Mezcladora de cemento
en la terraza solarium.
Facilidades. Sustantivo empleado para
que lo singular parezca plural, como por ejemplo facilidades comerciales
en su galería de tiendas: una tienda.
Gran actividad. Lleno de lectores del
Sun, máximo exponente de la prensa amarilla.
Hotel muy concurrido, en una de las zonas más
chispeantes de la ciudad. «Conga» bajo su ventana
a las tres de la madrugada.
Inclinación suave. Rampa casi vertical.
Informal. Torsos descubiertos en el desayuno.
Lleno de sol. Tórrido.
Modernizado. Habitación partida
para instalar equipo de ducha.
Moderno. Huevera de cemento.
Mucho. Por ejemplo, en muchos otros atractivos:
poco.
No es el Ritz. No es ni siquiera la fonda
de la estación.
Paisaje espléndido. A mitad de
una ladera.
Poco. Por ejemplo, a pocos minutos de...:
mucho.
Por todo lo alto. Utilizado estrictamente
en su sentido literal, es decir, prescindiendo de lo intermedio. Unas
vistas al mar por todo lo alto significa que debe pasar por ídem
la vía férrea que discurre en medio.
Relajante estilo «mañanita».
Absoluta incompetencia.
Restaurado. Techos bajos, iluminación
oculta.
Sin superfluidades. Traiga sus propios
colgadores.
Sorprendente. Feo.
Tamaño regio. Por ejemplo, en una
cama de matrimonio: cabe el rey, pero no la reina.
Todas las habitaciones con baño o ducha.
La suya será con ducha.
Vehículo de cortesía a los puntos
de interés. Por las paradas no pasan autobuses.
Virtualmente en una excelente playa de arena.
Cruzando la carretera y rebasando el edificio que obstruye su visión,
excelente playa de arena.
Vistas espectaculares. En la cumbre de
una empinada cuesta.
1 metro de folleto = 3 metros
1 minuto de folleto = 5 minutos
1 persona de folleto = 1/2 persona.
Keith Waterhouse. Teoría y práctica del
viajar. Ed Laertes
|