Los estados del oeste, nerviosos ante el cambio que comienza. Texas y Oklahoma, Kansas y Arkansas, Nuevo México, Arizona, California. Una familia expulsada de su tierra. Padre pidió dinero prestado al banco y ahora el banco reclama la tierra. La compañía de tierras – es decir, el banco cuando posee tierra – no quiere familias para trabajarlas, quiere tractores.

Un hombre, una familia, obligados a abandonar su tierra; este coche oxidado que cruje por la carretera hacia el oeste. Perdí mis tierras me las quitó un solo tractor. Estoy solo y perplejo. Y por la noche una familia acampa en una vaguada y otra familia se acerca y aparecen las tiendas.

Los estados del oeste se muestran nerviosos ante el cambio inminente. La necesidad sirve de estímulo al concepto, el concepto estimula la acción. Medio millón de personas moviéndose ya por el país; un millón más impaciente, dispuestas a partir; y otros diez millones de personas empezado a sentir el nerviosismo.
Y los tractores abriendo múltiples surcos en la tierra vacía.

JOHN STEINBECK. Las uvas de la ira.