Activitat: tu300
Tutoría: actividad de evaluación inicial
   
 
     

¿Por qué viaja la gente?

En el transcurso de toda la etapa educativa se realizan numerosas salidas, viajes e intercambios. La elección del destino, especialmente en los viajes de fin de curso, se convierte frecuentemente en un tema de discusión y polémica debido a la diversidad de expectativas que se generan. Esta circunstancia se repetirá posteriormente en los sucesivos viajes que se planifican a lo largo de la vida adulta.

Viajar es desplazarse par ver aquello que se tiene necesidad de conocer, pero pueden existir otras motivaciones, desde el placer de hacer cosas diferentes hasta el prestigio social que se obtiene comentando y explicando el viaje y sus fotogramas.

De hecho, muchas dicotomías expresan las diversas finalidades de los viajes: culturales o festivos; ciudad o campo; organizado o improvisado; intensivo o de relajación; montaña o playa; Europa o África; Norte o Sur; real o imaginario; voluntario o obligado; de conquista o de huida; abrir caminos o seguir el itinerario marcado; exilio o retorno; en coche o en tren; en barco o en avión; a pie o en bicicleta; a Santiago o a la Meca; 1 semana o 80 días; al centro de la Tierra o a la Luna; ser viajero o hacer de turista; ...

Pero ¿qué mueve a la gente a viajar más allá del placer de conocer y de los gustos personales? ¿Forma parte de un comportamiento instintivo?

A lo largo de millones de años de evolución biológica la selección natural ha ido fijando genéticamente unas pocas funciones básicas muy útiles para la supervivencia: la alimentación, la respiración, la reproducción, que acompañadas de los correspondientes estímulos (el hambre, la sed, el impulso respiratorio, la atracción sexual) constituyen la base del comportamiento instintivo. ¿Se encuentra el impulso viajero entre estas funciones?

El paso del paleolítico al neolítico representó una transformación de las relaciones entre el hombre y su entorno. Se pasó de una economía depredadora y un estilo de vida nómada a una economía productiva y un estilo de vida sedentario, organizado alrededor de los centros urbanos y sustentado en la agricultura y la ganadería.

Unos miles de años más tarde el primitivo estilo de vida nómada, muy domesticado por la civilización y la cultura, continúa vigente a través del impulso viajero que mueve a millones de personas de todo el mundo a desplazarse durante un determinado periodo de tiempo en busca de diversos fines.

A su vez vivimos un momento histórico en que se hace evidente que nos encontramos en un entorno global, pero en un planeta finito, cerrado y pequeño. Algunas fronteras desaparecen y casi todo viaja, desde las enfermedades a las personas, pasando por las mercancías y el capital. En estas condiciones estallan nuevas pugnas entre la identidad de las diferentes culturas y la globalización.

¿Cómo se ha de organizar la convivencia entre tanta gente diferente, con las ideas y los intereses muchas veces contrapuestos, con unas culturas, lenguas y creencias tan diversas?

Quizás aquellos que han viajado lo tienen un poco más fácil para encontrar algunas respuestas.

 

Cuestiones

—1. Haced un debate en clase a partir del texto, buscando respuestas a las preguntas formuladas.

—2. Elaborad finalmente un resumen del debate, exponiendo las diferentes posturas y los argumentos que las sostienen.