| El papel del gobierno en la economía moderna Las obligaciones del gobierno pueden dividirse en cuatro grupos:
Por un lado, el desacuerdo no se debe tanto al diagnóstico de la enfermedad sino al tipo de cura que se propone. Por ejemplo, existe unanimidad a la hora de afirmar que el gobierno debe garantizar la igualdad de oportunidades. Ahora bien, algunos creen que eso se consigue de formas diferentes... Por otro lado, las discrepancias surgen por el hecho de que no todos están de acuerdo en el diagnóstico. Es decir, no todo el mundo cree que la acción del gobierno deba limitarse a esos cuatro puntos. Hay quien cree que el gobierno debe ser propietario de los medios de comunicación. Hay quien cree que el gobierno debe financiar las vacaciones de los jubilados. Hay quien cree que el gobierno debe construir hospitales de titularidad pública. Hay quien cree que el gobierno debe tener compañías eléctricas, líneas aéreas, ferrocarriles y líneas telefónicas. Hay quien cree que el gobierno debería tener el derecho a obligar a los ciudadanos a realizar una serie de cosas por la fuerza, como pasarse un año trabajando en régimen de semiesclavitud en lo que se llama servicio militar, hablar una determinada lengua o estudiar unas determinadas asignaturas en la escuela. Hay quien cree que el gobierno debería tener el derecho a expropiar tierras en beneficio de la sociedad cada vez que lo considere oportuno. Hay quien cree que el gobierno debería tener el derecho a decidir que una persona es demasiado rica y quitarle el dinero con impuestos abusivos. Hay quien cree que el gobierno debería tener el derecho a decidir las creencias religiosas o limitar ciertos comportamientos o preferencias sexuales de los ciudadanos. Hay quien cree que es el gobierno, y no las personas, el que debería tener derecho a determinar la identidad de un pueblo. Hay quien cree que el gobierno debe dar subsidios a los productores de avellanas, leche, aceite, aceitunas o boniatos. Por un lado, la gente que se autoproclama conservadora o de derechas tiende a argumentar que el gobierno debe intervenir poco en la economía, mientras que los autoproclamados progresistas o de izquierdas tienden a querer una gran intervención pública en la economía. Si preguntamos cuál debe ser el papel del gobierno en los aspectos no económicos de la vida, los papeles se invierten: la gente de derechas quiere que el gobierno les ayude a imponer sus creencias religiosas o políticas a través de decretos públicos, quiere impedir la legalidad de determinadas conductas o quiere restringir los derechos de los individuos –especialmente las mujeres- a decidir sobre su propio cuerpo, mientras que las izquierdas dicen que el gobierno no debe entrometerse en esos aspectos de la vida. Es decir, las derechas no quieren que el gobierno se nos meta en la cartera pero sí en la bragueta, mientras que las izquierdas quieren exactamente lo contrario. ...el gobierno debe limitar su acción y dejar que la gente actúe con libertad tanto en el ámbito económico como en los distintos ámbitos sociales. ¡Ni en la cartera, ni en la bragueta! Hay distintas razones que me llevan a creer que el gobierno debe tener un ámbito de actuación limitado. La primera es que la libertad individual es el valor fundamental del hombre y que la intervención pública tiende a reducir o limitar esa libertad. Xavier Sala i Martín. Ecomomía liberal
para no economistas y no liberales. |